El té verde podría bloquear el cáncer

Beber té verde podría ofrecer cierta protección contra el cáncer pulmonar, afirman expertos en Taiwán.

La investigación con más de 500 personas apoya la creciente evidencia que sugiere que la bebida tiene poderes anticancerígenos.

En particular, dicen los investigadores de la Universidad Médica Chung Shan, el té verde podría modular el efecto de fumar en el cáncer de pulmón.

En el estudio, tanto fumadores como no fumadores que bebieron al menos una taza de té al día, redujeron su riesgo de cáncer pulmonar de forma significante, informaron los científicos en la Conferencia de la Asociación Estadounidense de Investigación del Cáncer, realizada en California, Estados Unidos.

La protección fue mayor en la gente que tiene cierto tipo de genes.

El té verde es producido con las hojas secas de la planta Camellia sinesis y es una bebida muy popular en toda Asia.

Las tasas de muchos tipos de cáncer son mucho más bajas en esa región del mundo que en otras partes, por lo cual los científicos han vinculado a ambos factores.

Estudios de laboratorio demuestran que los extractos del té verde, los polifenoles, pueden evitar el crecimiento de las células cancerosas.

Pero los resultados de los estudios que se han llevado a cabo en humanos han sido mixtos.

Algunos han demostrado un efecto protector, pero otros no han logrado encontrar evidencia de protección.

En julio de 2009, el grupo de investigación Cochrane, basado en Oxford, Inglaterra, publicó un análisis de 51 estudios sobre el té verde y el cáncer que incluyó a más de 1,5 millones de personas.

Concluyeron que aunque es seguro beber té verde en moderación, las investigaciones son conflictivas sobre si previene o no ciertos tipos de cáncer.

Menos riesgo

El doctor I-Hsin Lin, quien dirigió el estudio, encontró que entre fumadores y no fumadores, las personas que no beben té verde mostraron cinco veces más probabilidades de sufrir cáncer pulmonar que los que beben al menos una taza de té verde al día.

Entre los fumadores, dice el investigador, los que no beben té verde mostraron 12 veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad que los que beben al menos una taza diaria.

Los científicos analizaron posteriormente el ADN de los participantes en el estudio y descubrieron que ciertos genes parecen jugar un papel en la reducción del riesgo de la enfermedad.

Los bebedores de té verde, sean fumadores o no fumadores, con ciertos tipos de un gen llamado IGF1, mostraron mucho menos riesgo de desarrollar cáncer pulmonar que los bebedores de té verde con distintos tipos de este gen.

“Nuestro estudio podría representar una clave de que en el caso del cáncer de pulmón, la cancerogénesis inducida por el tabaquismo podría ser modulada con el consumo de té verde” expresa el doctor Lin.

Sin embargo, otros expertos subrayan que estos resultados no deben utilizarse como una excusa para seguir fumando.

“El tabaco llena los pulmones con cerca de 80 compuestos cancerígenos” afirma Yinka Ebo de la organización Cancer Research Uk.

“El té verde no va a compensar por eso”.

“Lo mejor que un fumador puede hacer para reducir su riesgo de cáncer pulmonar y de más de una docena de otros tipos de cáncer es dejar el hábito”, expresa.